Con diferencia, Aznar es el mejor presidente del gobierno que ha tenido España en la democracia. Cometió alguna gran torpeza, pero en líneas generales supo ponernos a la altura y hacer que contásemos a nivel mundial -sin necesidad de hacerse fotos en el G20, al que no pertenecemos-. Pese a estar “retirado”, Aznar da conferencias en las que defiende, sin complejos, su ideología.
En la Universidad de Harvard, el expresidente ha dicho lo siguiente:
“Mal que les pese a algunos, Europa no se puede entender sin sus raíces cristianas“.
Sin complejos, como tiene que ser. Y es que encima lo que dice es verdad, por mucho que los laicos zapateriles se empeñen en lo contrario, Europa es Europa por el cristianismo -y en parte gracias también a España-. Las libertades, la defensa de la persona… no son productos de otras religiones o del laicismo más miope, es el reflejo de la religión cristiana.
Cuanto echamos de menos al Aznar de sus primeros años en el gobierno, los que queremos la libertad y la justicia, y cómo detestamos al zoquete que nos desgobierna desde hace cinco años… ¿Acabaremos alguna vez con la dictadura zapatera?
Acta est fabula.