Todos sabemos también que el PNV no cree en la democracia, ni en la libertad de expresión. Sólo hay que ver la carita de resentidos que tienen desde que los constitucionalistas les apearon de la alfrombra.
Gracias a las ideas que acabo de comentarles, no es de extrañar que nos encontremos con declaraciones penosas, rebuznadas por penosos seres nazionalistas sobre las palabras de la viuda de Puelles:
“En esas circunstancias no se puede dejar el discurso a la viuda. Fue una situación durísima. La mujer lo mezcló todo. Hizo referencias muy duras a las familias de los presos. Supongo que estaría sedada a tope. Eso lo tienen que cuidar. Es mejor que las viudas no hablen“
Eso les encantaría a la basura peneuvista pero para su desgracia, las viudas y los huérfanos generados por los asesinos etarras, no se van a callar. Son y serán la “pesadilla” de esta gentuza. Además cuentan con todo el respeto y cariño de la opinión pública española.

PNV=basura
Acta est fabula.